click to enlarge
Image 1725b-London-Knaplock-01-012 
Illustration No. 1     
Illustrator Charles-Antoine Coypel (copied after) 
Engraver Gerard van der Gucht 
Lithographer  
Title Caption The entry of shepherds at Camacho's wedding 
Title Supplied  
Part Part II, Madrid 1615  
Chapter Chapter 20 
Subject 20.1 Wedding of Camacho
 
Illustration Type Illustration
 
Technique Burin engraving
 
Color Black and white 
Volume
Page Number w/p 
Image Dimension 123 x 133 
Page Dimension 160 x 166 
Commentary Well-accurate composition according to Cervantes' text, but not the setting (more French than Spanish).
Don Quixote observes a dance of shepherdesses in Camacho's wedding. "También le pareció bien otra que entró de doncellas hermosísimas [...]. Guiábalas un venerable viejo y una anciana matrona [...]. Hacíales el són una gaita zamorana" (20:2).
Court scene; the stylized dancing shepherdesses and the bagpipes player are very remarkable.
Good drawing and engraving. 
Notes 1 - Turned copy after Coypel’s illustration engraved by Hortemels (Paris: Surugue, c. 1724).
2 - Print detached from London: Knaplock, 1725 or London: Walthoe, 1731.
3 - "Esto que parece una pastoral de gran tono, una bergerie cortesana, con empelucada música de Rameau, en un bosquecillo artificioso, pintado por Watteau o Fragonard, no es tal cosa. Esto -¡quién iba a decirlo!- son las Bodas de Camacho. Mirad las pastoras ingenuas, en sus sencillas y rústicas danzas; mirad el traje, el porte y el monumental sombrero de ese pastor de raso y seda, que está a mano izquierda [right in our engraving]; mirad las hombreras, el peinado, el escote y el colosal abanico de esa bondadosa pastora que le acompaña; mirad los almibarados músicos, con su rabel y su zampoña. ¡Ah! Y no dejéis de contemplar, sobre todo, a ese tímido, joven y esbelto Sancho Panza, que parece como ruborizado, a mano derecha [our left], ni al Don Quijote garboso y gallardo, que se yergue a su lado, como un guerrero de guerras galantes, apoyado en el escudo, el brazo diestro arqueado airosamente y cubierto con un manto rozagante, mientras le brota del yelmo una finísima y elegantísima pluma, que parece el chorro aéreo de un surtidor versallesco" (Givanel 117-118).